En muchos lugares del mundo lo que en Europa entendemos por masaje, dista bastante de nuestro concepto.

La palabra masaje parece tener un claro origen latino, la palabra “masoterapia” representa la unión entre “Masso”, palabra que significa masaje, y therapia, que significa tratamiento. Por lo tanto, es el uso del masaje con el fin de curar los trastornos del cuerpo.

Es un área extremadamente tradicional que admite varios aspectos, algunos incluso sin ninguna base teórica. Este exceso de caminos dificulta establecer una cronología clara sobre el tema y justifica las acusaciones de charlatanería e ineficacia que a menudo rodean al asunto. La escuela europea de masaje clásica entiende el masaje como un procedimiento donde se emplean aceites y cremas…

Los primeros registros del uso de la terapia de masaje provienen de las antiguas civilizaciones de Oriente. En el año 300 a. C., Qi Bo y el emperador amarillo publicaron “El clásico del masaje” en China, el primer trabajo conocido sobre el tema. Sin embargo, el único registro escrito de esa época que ha sobrevivido hasta el día de hoy es el libro de masajes Han Quan Shu, de la dinastía Han.

Escuela de Masaje Europea la escuela europea de masaje clásico entiende el masaje como un arte manual de curar, según Hipócrates, la escuela de masaje europea se diferencia de otras escuelas por el uso de aceites, la influencia del masaje ruso, alemán, sueco, quiromasaje…

Además de los orientales, los egipcios utilizaron la terapia de masaje en tiempos remotos. Los sacerdotes recibían masajes con la aplicación de aceites aromáticos después de los baños, y las técnicas se utilizaban únicamente con el propósito de brindar relajación. No olvidemos la posterior conexión entre Egipto y la actual escuela de masaje europea a causa del imperio romano.

En la antigua Grecia y Roma, el masaje empezó a extrapolar el estigma de una técnica de relajación y empezó a utilizarse para la prevención y curación de enfermedades, tal y como se hacía entre los orientales.

“El médico debe tener habilidad en la fricción, ya que la fricción puede unir una articulación demasiado floja y aflojar una articulación demasiado rígida”, escribió en su momento Hipócrates, uno de los responsables de la génesis del actual concepto de medicina.

La etapa más oscura de la escuela de masaje europea: Durante la Edad Media, la práctica de la terapia de masajes fue prohibida en Europa debido a la fuerte influencia de la Iglesia Católica: el contacto con el cuerpo humano se consideraba pecaminoso. La situación solo cambió a partir del siglo XVI, cuando el francés Ambroise Paré aprovechó los antiguos conocimientos sobre la fricción y publicó un trabajo sobre su aplicación en pacientes quirúrgicos. Debido a esto, Paré es aclamado como el padre de la terapia de masaje moderna.

La terminología y los conocimientos utilizados por Paré persisten hasta el día de hoy, así como la técnica del masaje sueco, lanzada en el siglo XIX por Per Henrik Ling, otro profesional de gran valor para el desarrollo de la zona. Además del conocimiento de la antigüedad, Ling construyó su metodología a partir de la base teórica de la fisiología, agregó observaciones sobre atletas de gimnasia.

La escuela de masaje europea dio paso a la actual fisioterapia: Suecia dio otro paso importante hacia el desarrollo de la terapia de masaje en 1813, cuando el área se incorporó como materia escolar. A partir de entonces, este modelo fue incorporado por muchos otros países y se extendió por toda Europa: las estaciones de baño eran el foco principal del masaje, que era practicado tanto por profanos como por profesionales.

Sin embargo, especialmente después de la Revolución Industrial, el concepto de terapia de masaje como ayuda terapéutica encontró una fuerte resistencia debido al desarrollo tecnológico y científico. Como resultado, el masaje continuó siendo solo una práctica de relajación en la civilización occidental hasta el siglo XX; los orientales, como en el principio, continuaron aceptando las técnicas como un medio para prevenir y recuperarse de los trastornos.

Como resultado surgieron diversas corrientes de masoterapia, que dieron origen a las divisiones que actualmente comprende el área. Las técnicas tradicionales chinas son características de un trabajo absolutamente diferente al que realizan los profesionales vinculados al masaje general. Hay una serie de metodologías y corrientes teóricas dispares incluso entre los orientales, lo que plantea varios enfoques posibles para un mismo tipo de problema.

En el siglo XX, varias investigaciones demostraron el efecto positivo de las técnicas de masaje. Las acciones acuñadas en el empirismo y realizadas desde la antigüedad comenzaron a basarse en el conocimiento teórico, y este valoraba el desempeño del área. El masaje provoca la dilatación de los pequeños capilares, aumentando el flujo sanguíneo en la zona afectada y ayudando a drenar las sustancias tóxicas de los músculos contraídos.

Además, el masaje puede influir en el funcionamiento de los vasos linfáticos, que se caracterizan por una circulación pasiva y lenta. Las acciones para mejorar y activar este movimiento pueden drenar el edema y solucionar otro tipo de problemas en el ser humano.

Se sabe, por ejemplo, que el exceso de tensión de una musculatura es un factor preponderante en casos de lesión. Por ello, además de los efectos relajantes y curativos que ha tenido la masoterapia a lo largo de los años, la técnica acabó siendo utilizada de forma intensiva en la prevención de problemas físicos.

Otras aplicaciones del masaje comenzaron a surgir a finales del siglo XX, como los beneficios estéticos de activar el sistema linfático. La búsqueda de la homeostasis (equilibrio de los procesos corporales) ya no es el único camino en el área. Y esta especialización es la principal razón por la que la masoterapia no ha perdido terreno en la realidad del siglo XXI, a pesar de las acusaciones de charlatanería e ineficacia que impregnaron el área durante muchos años.

Hoy en día existen muchas escuelas de masaje europeas con diferentes vertientes, en España la que más se impone es la escuela de Quiromasaje; una técnica creada por el Dr. Ferrándiz que se ha expandido a muchos países. En la Escuela Europea ESPS puedes estudiar quiromasaje en Coruña, Vigo, Pontevedra, Santiago y además en Salamanca y Tenerife.