Donar médula ósea no tiene ningún riesgo, ni implica sufrimiento físico para el donante. Es un gesto muy sencillo, y con ese gesto se puede salvar una vida.

¿Qué es la médula ósea?

La médula ósea es un tejido esponjoso que llena el interior de varios huesos, como los de la pelvis. Es en este tejido donde se encuentran las células progenitoras, es decir, con capacidad de diferenciarse y dar lugar a cualquier célula de sangre periférica, las denominadas stem cells por los autores ingleses. Estas células se renuevan constantemente manteniendo un número relativamente constante en cada momento.

En algunos casos está indicado el trasplante de médula ósea, dependiendo del tipo de enfermedad, edad del paciente y donante compatible.

¿Qué es un trasplante?

El trasplante de médula o de células hematopoyéticas pluripotenciales de sangre periférica, es un proceso que permite administrar dosis más altas de quimioterapia, aumentando los porcentajes de curación completa de la leucemia. En la práctica se traduce en la infusión, similar a una transfusión de sangre, de células progenitoras, extraídas de la médula en el primer caso, o de sangre periférica en el segundo, que como ya hemos dicho no están indicadas en todos los casos.

Antes de recibir estas células, se requiere quimioterapia o radioterapia en dosis altas para destruir las células malignas. Solo entonces el paciente puede recibir estas células trasplantadas para producir células sanguíneas sanas.

Los trasplantes tienen riesgos y pueden surgir complicaciones graves, pero para algunos pacientes es la única posibilidad de lograr una remisión duradera.

¿Qué tipos de trasplante existen?

Las células utilizadas pueden ser propias, el llamado autotrasplante o trasplante autólogo o de un donante, denominándose entonces alotrasplante o alotrasplante («allo» viene del griego «állos» y significa otro).
Los autotrasplantes se realizan cuando los pacientes están en remisión, es decir, cuando no tienen células malignas en la médula.
En los alotrasplantes, las células utilizadas son de parientes cercanos, por lo general hermana o hermano. Cuando no existen, o no son compatibles, hay que buscar un donante. Por eso es necesario disponer de donantes para administrar estas células en casos de no remisión o incompatibilidad familiar.

El llamado trasplante de médula consiste en la administración de células hematopoyéticas pluripotenciales, extraídas de la médula. Después de su administración, estas células pasan a la médula del receptor para crear nuevas células sanguíneas sanas.
Cuanto más compatible sea el donante con el receptor (el paciente), mayores serán las posibilidades de éxito del trasplante.

Para más información sobre la donación de médula ósea:

Organización Nacional de Trasplantes

Campaña solidaria contra la leucemia

Células sanguíneas pluripotenciales

Las células pluripotenciales normalmente se encuentran en la médula ósea, mientras que hay una cantidad limitada en circulación. Sin embargo, es posible estimular el desarrollo de estas células y su liberación en la sangre mediante la estimulación con factores de crecimiento de granulocitos. Luego sigue la aféresis o recolección y separación de estas células. Luego se congelan hasta que se necesiten. En la actualidad, son las células pluripotenciales de sangre periférica las más utilizadas en trasplante.

Células del cordón umbilical

La sangre se puede obtener del cordón umbilical y la placenta de un recién nacido, a discreción de los padres. Esta sangre tiene un alto porcentaje de células hematopoyéticas pluripotenciales y puede almacenarse para su posterior trasplante en casos de leucemia, linfomas y otros. Como en otros casos, se pueden utilizar en familiares u otros pacientes compatibles.

Evolución del Registro de Donantes de Médula Ósea
Una historia de éxito en Europa y el mundo

La historia del trasplante de médula ósea tiene algunas particularidades, desde los estudios iniciales hasta su reconocimiento en 1990, con la concesión del Premio Nobel de Medicina al Dr. E. Donnall Thomas.

El primer trasplante exitoso de médula ósea se realizó en 1968 y, más tarde, el primer trasplante de un donante no emparentado. Este hecho marcó el inicio de una nueva era en el tratamiento de pacientes con diferentes patologías que pueden ir desde defectos genéticos hasta enfermedades oncológicas. Mediante este tratamiento se ha aumentado la esperanza de vida de muchos pacientes con leucemia, algunas anemias y otras enfermedades hereditarias potencialmente mortales.

Un alto porcentaje de pacientes con leucemia necesitan someterse a un trasplante de médula ósea como último recurso terapéutico para asegurar su supervivencia.

Es deseable que el donante de las células sea un hermano, porque entre hermanos la probabilidad de encontrar un donante compatible es mayor, en promedio. Estadística, 1 de cada 4 hermanos es compatible.
Cuando el paciente no tiene hermanos, o los hermanos no son compatibles, se intenta encontrar un donante compatible fuera de la familia. Es posible, pero es mucho más difícil. Puede ser necesario buscar entre 100.000, 200.000, 500.000 o más de 1.000.000 de donantes. De ahí la importancia de los registros nacionales de donantes.

Donar médula ósea no tiene ningún riesgo, ni implica sufrimiento físico para el donante. Es un gesto muy sencillo, y con ese gesto se puede salvar una vida.

Quien puede ser donante:
Principales condiciones para postularse como potencial Donante de Médula Ósea:

Tener entre 18 y 45 años;
Peso mínimo de 50 kg;
Altura superior a 1,5 m;
Ser saludable;
Nunca recibió transfusiones después de 1980;

(Nota: No es necesario estar en ayunas)

No podrá registrarse como Donante de Médula Ósea:

Edad menor de 18 años o mayor de 45;
Altura inferior a 1,50 m;
Peso inferior a 50 kg;
Obesidad Mórbida, incluso en casos de colocación de Banda o Bypass Gástrico;
Patología Cardiaca;
Hepatitis B o C, una vez en la vida;
Enfermedad Oncológica;
Transfusión de sangre después de 1980;
Enfermedades Autoinmunes (Artritis Reumatoide, Lupus);
Enfermedades infecciosas;
Insuficiencia renal;
patología tiroidea;
Diabetes;
anemia crónica;
Hernia discal;
fibromialgia;
Glaucoma;