Quién es quién en esta comunidad microscópica: Probióticos, prebióticos, postbióticos, psicobióticos…

Según la Organización Mundial de Gastroenterología, “Los probióticos son microbios vivos que se pueden incluir en la preparación de una amplia gama de productos, incluidos alimentos, medicamentos y suplementos dietéticos.

Las especies de Lactobacillus y Bifidobacteria se usan más comúnmente como probióticos, pero la levadura Saccharomyces cerevisiae y algunas especies de E. coli y Bacillus también se usan como probióticos.

Probióticos
Son las bacterias u otros microorganismos beneficiosos, que solo actúan cuando se ingieren en la dosis adecuada. Cada tipo (o cepa) tiene una función específica.

Prebióticos
Así se definen ciertas fibras que alimentan a los probióticos. Se encuentran en cebollas, ajos, plátanos verdes, ajo, achicoria, etc.

Simbióticos
Estas formulaciones ya presentan, de un solo golpe, los benditos probióticos y sus alimentos, los prebióticos.

Postbióticos
Son sustancias liberadas por los probióticos que se pueden agregar a los productos para generar beneficios.

Parabióticos
Estos son probióticos inactivos, es decir, muertos. Aun así, consiguen actuar positivamente sobre el organismo.

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¿Cuándo aparecen las bacterias?

Al contrario de lo que antes se imaginaba, hoy sabemos que el bebé no viene al mundo sin microbiota. Pero este conjunto de microorganismos comienza a formarse de verdad al nacer. Por eso los estudios indican que todos los beneficios apuntan mayoritariamente al parto normal, que permite la transferencia de bacterias de la madre al hijo.

La lactancia materna es otro factor bienvenido, mientras que el abuso de antibióticos hace que el vecindario interno; es decir nuestra microbiota no sea tan amigable. Tener en cuenta estos puntos es fundamental, porque la microbiota que llevamos el resto de nuestra vida se establece hasta que cumplimos los 3 años.

¿Vale la pena invertir en versiones manipuladas?

En boca de los expertos se destaca que las fórmulas de manipulación aún no son las mejores opciones para aprovechar los microorganismos probióticos. “No se puede saber de dónde vienen”, justifica. Además, los microorganismos manipulados podrían transformarse en condiciones fuera de control, lo que alteraría su comportamiento dentro del cuerpo.

Según los expertos, la adición de bacterias también requiere mucha precaución. El hecho de que sean geniales individualmente no significa que serán geniales en sociedad. “Hacer mezclas sin conocer bien el tema es algo así como jugar a la hechicería, no a la evidencia o la medicina”, dicen diversos expertos. Los productos industrializados serían opciones más adecuadas, ya que existen informes que garantizan su seguridad. Pero, por supuesto, el profesional debe conocer a fondo las bacterias, ya que cada tipo tiene una función específica.

Dónde encontrar probióticos

En este momento en el mercado existen opciones variopintas como:

Yogures: algunos de ellos tienen bacterias buenas y vienen en una variedad de sabores.

Leche fermentada: el mercado ya tiene versiones para adultos e incluso con menos azúcar.

Cápsulas: además de proteger bien a las bacterias, son súper fáciles de transportar.

Sobres: El nitrógeno mantiene vivos a los animales. Simplemente disuelva el polvo en agua o ingiera directamente.

Otras presentaciones en estudio:

Helado: se puede celebrar: la golosina garantizaría la viabilidad de los probióticos.

Chocolates: los estudios ya han demostrado que también es un gran hogar para las bacterias buenas.

Golosinas: Existen ya ciertos tipos de golosinas en el mercado con simbióticos

Jugos: La acidez hace que sea un desafío tener probióticos en ellos. Pero es una gran posibilidad.

Productos para el baño: Desde leches corporales a aceites, cremas, sales de baño…

beneficios del Yogurt de soja, probióticos y prebióticos de la soja

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